lunes, 25 de enero de 2016

La dolce vita

¿Quién dijo que la vida del intérprete no tiene glamour o al menos paseos nocturnos por la Fontana de Trevi con un trozo de pizza fría en la mano?

Como enero suele ser un mes muerto en el que me dedico a revisar facturas, reclamar pagos y pelearme con las pelusas que se adueñan de mi estudio durante la temporada alta de trabajo, este año he decidido hacer algo ligeramente más útil y mucho más divertido y me he apuntado a un curso de mejora de la lengua C.

¿Qué es eso de la lengua C? Una lengua de trabajo de la que interpretas pero de la que no sueles ofrecer retour (inversa). En mi caso es el italiano y aunque me encanta, no suelo trabajar tanto con ella como me gustaría porque la pobre se oxida si no la practicas.
En noviembre recibí la típica newsletter que va directa a papelera pero que llamó mi atención y al leer con detenimiento el programa del curso en cuestión fue imposible decir que no. Es que ahí está la clave de cualquier propuesta de formación, en lugar de un cartel llamativo y de incluir el hashtag para Twitter en primer plano, pon el enlace al programa y haz que sea bueno.

Es que cuando una lee cosas como:

Paolo D'AngeloGiornalista Aerospaziale e Storico dello Spazio, ci porta in viaggio tra Sogno e Scienza, seguendo i passi dell'Italia nel percorso verso la conquista dello spazio.

o que una experta en arte te va a contar los entresijos y las tramas asesinas que se esconden tras la historia de la creación de la Capilla Sixtina y luego te va a llevar con ella a verla, solo puedes decir que sí.

Solo con la Sixtina ya me habían convencido

Este año se ha celebrado la XIV edición del curso de actualización y mejora de la lengua italiana organizado en Roma por el CRIC (Consorzio Romano Interpreti di Conferenza), curso que recomienda AIIC a intérpretes miembros y a profesionales del sector.

La sala antes de empezar la jornada


¿Cómo es el curso y cuánto dura?
Se trata de cinco días intensos compuestos por una serie de conferencias, una por la mañana y otra después de comer. Cada conferencia trata sobre un tema diferente, el italiano es la única lengua empleada en la sala y tras cada conferencia hay una sesión de debate terminológico para ver los términos nuevos que han podido surgir durante la charla. Los asistentes son todos intérpretes en activo de diversos países y con distintas combinaciones de trabajo pero no se emplean otras lenguas a la hora de explicar conceptos o palabras concretas. Parece muy fácil pero os aseguro que sales agotado si realmente te esfuerzas en sacar el máximo provecho de cada charla. Lo que por otra parte resulta lo más lógico dado que los conferenciantes en esta edición (y en otras por lo que me han comentado los que acuden cada año) han sido excelentes y los temas muy variados.

Os dejo aquí el programa entero de este año para que os hagáis una idea del nivel de los conferenciantes invitados. También podéis cotillear precios, fechas y demás datos prácticos.

El lunes Massimo Paradiso, profesor de economía en la universidad de Bari, analizó la política económica del BCE y de Mario Draghi. Es un tema que no suelo trabajar mucho pero dado que alguna vez me ha tocado interpretar al señor Draghi en la tele, no me vino nada mal y entendí muchos conceptos que hasta ahora no eran más que anotaciones en un glosario.

Por la tarde nos hablaron de política, pactos entre partidos, gobiernos de derechas e izquierdas, elecciones sin mayorías absolutas y ejemplos con lo que está sucediendo en otros países europeos para darle colorido. Muy interesante

El martes le tocó el turno a la carrera por llegar primero a la luna y a uno de los mejores oradores de la semana. Es muy difícil que no te interese lo que cuenta Paolo D' Angelo.

Voglio la luna

No se limitó a la historia que cualquiera con curiosidad sabe sobre la Unión Soviética y Estados Unidos, la Guerra Fría y la pobre de Laika, además nos contó lo que pasaba en Italia durante esos años, incluyendo recortes de la prensa que informaba sobre todo lo que sucedía en la carrera espacial. Su pasión por el tema es contagiosa y según él confiesa, lo que explica el motivo por el que ama la conquista del espacio tanto es porque de pequeño comía pizza fría (dato a tener en cuenta).

Como es periodista nos contó la anécdota que esconde la foto con la que se anunció que el hombre ya había dado un pequeño paso en la luna. Lógicamente en la era previa a la inmediatez de internet y el móvil, era imposible conseguir una imagen con buena resolución de la pisada en la luna a tiempo para que estuviera en la primera página del periódico del día siguiente, así que una bota de pescador y un poco de maña hicieron el apaño.

Il primo passo


Venía muy bien preparado para su público porque mencionó un momento del que se habla menos pero que incluye una foto con intérprete y todo: el debate de la cocina entre el vicepresidente Richard Nixon y Nikita Khrushchev en la exposición de Moscú de 1959 en la que los estadounidenses construyeron un modelo de casa moderna (al estilo de Casa Decor o de las tiendas Ikea de hoy en día) asegurando que cualquiera de sus ciudadanos podía permitirse el lujo de contar con todos esos electrodomésticos que hacían la vida más cómoda. El debate entre estos dos pesos pesados tuvo lugar en la cocina de la casa y se mostró en parte en la televisión (por eso tenemos imágenes de los intérpretes en acción). 

Intérprete sin tensión o estrés en el trabajo

- Dile que si ha visto el horno.
- Dile que si ha visto el Sputnik.

Otra de las ponencias que nos sorprendió a todos fue una que giraba en torno a ISIS, la crisis de los migrantes y Oriente Medio. Un experto en el tema, Alessandro Orsini, nos contó su opinión sobre las noticias que se publican y al ser algo de rabiosa actualidad, todos aprovechamos para engordar el glosario cara al trabajo este año.

Una curiosidad de esa sesión totalmente ajena al tema del terrorismo fue darme cuenta de que los mismos personajes de la tele o del cine que causan un impacto en distintas culturas se quedan en el lenguaje de formas diversas. Muchas veces se debe a las traducciones, a decisiones de marketing o por temas culturales. Para mí, el amigo de Mickey siempre se llamará Tribilin aunque el resto del mundo le llame Goofy. Lo mismo me pasa con la rana Gustavo española, Kermit en inglés y René por caprichos del destino en gran parte de Hispanoamérica (ni idea del nombre que le pusieron en Italia). Todo esto viene porque en un momento de su charla, el ponente dijo que había dos elementos que eran como "Stanlio ed Ollio" y no era capaz de pillar la referencia. Me acordaba de Oliver y Benji pero por contexto daba la impresión de que se trababa del "gordo y el flaco" solo que en inglés suelen decir "Laurel and Hardy" cuando les mentan, pero gracias a la Wikipedia descubrí que no iba desencaminada.

Stan Laurel y Oliver Hardy (Stanlio ed Ollio)

No voy a comentar cada sesión pero quedan dos que se merecen una mención:

- La impartida por Vera Pegna, intérprete jubilada que nos narró en primera persona su experiencia como miembro del partido comunista italiano en Caccamo (Sicilia) y su lucha contra la mafia. Ha escrito un libro que cuenta las vivencias de esos años y la acompañaba una actriz profesional que salpicaba la conferencia con lecturas teatralizadas de algunos de los pasajes del libro. Interesante es quedarse corta, así que os dejo un enlace para los que queráis saber más.

A la derecha Vera Pegna, la actriz y las magníficas organizadoras del curso

 - La dedicada al arte y, en concreto, a la Capilla Sixtina fue un auténtico placer y lujo. Penelope Filacchione nos contó la telenovela que supuso convertir la Capilla Sixtina en una realidad, los distintos pintores (Michelangelo no es más que uno, aunque se ha ganado la fama a pulso).

Penelope a punto de empezar y la Sibila Délfica que nos observa


Pocos son conscientes al entrar en la capilla que todo arranca con la Conjura de los Pazzi en Florencia y que la muerte de Giuliano de Medici aparece en uno de los frescos laterales de Botticelli (amigo de la familia Medici).

Un joven cae al suelo y van a matarle mientras que otro (Lorenzo) huye herido
Ver la capilla imagen a imagen, añadiendo toda la salsa de las tramas políticas y los caprichos de los artistas, hizo que fuera una sesión única.



Pero, para hacerla aún mejor, al terminar de explicarnos todo, nos acompañó a ver los museos vaticanos y como era enero y la invasión palo-selfie era moderada, nos dio una visita guiada pared a pared de esas que no se olvidan.

Intérpretes tomando notas
¿Era todo estudiar y escuchar ponencias?

Los intérpretes nos tomamos muy en serio el trabajo y hacer un curso de mejora es trabajo, sin embargo, tenemos nuestro punto social y las fantásticas organizadoras (Luisa Malentacchi, Cristina Monterisi y Mimma Ugo Cirimbilla) hicieron lo imposible por proporcionarnos una experiencia italiana completa: cena siciliana el lunes, entradas para el teatro el miércoles (Rumori fuera scena, una comedia brillante), billetes de metro y bus para toda la semana, película comentada por un experto en crítica cinematográfica el viernes por la tarde y la espectacular visita al Vaticano el jueves.




Hasta el 2017 no habrá más cursos del CRIC pero os aviso que la gente repite y las plazas vuelan.


domingo, 17 de enero de 2016

La madre de las chicas guerreras

No hace muchos meses publiqué una entrevista sobre traducción de ciencia-ficción y fantasía, es uno de mis temas favoritos. Este no deja de ser un blog sobre cosas que me interesan personalmente y por eso no me he podido contener y le he pedido a otra de las grandes traductoras del género que nos comente un poco su experiencia como profesional y como lectora. Por eso, es un placer tener en el blog a Pilar Ramírez Tello.


Pilar rodeada de libros


- Al ser la encargada de dotar de voz en castellano a heroínas como Katniss Everdeen, Tris Prior o Cassie Sullivan (que en breve tendrá su estreno en la gran pantalla con La quinta ola), se te puede llamar la madre de las chicas guerreras o de las que dan más tortas de la literatura juvenil de los últimos años. Sobre todo si las comparamos con otras heroínas populares en libros y películas más romanticonas como Bella o más de sentarse a investigar en la biblioteca como la fantástica Hermione de J.K.Rowling. De hecho, ya se están escribiendo artículos sobre el «efecto Katniss» en la imagen de las chicas en las novelas, series y películas. ¿Es más divertido traducir a este tipo de protagonistas? ¿«Team Elias» o «Team Helene» en la novela de Tahir o realmente da igual? ¿Qué opinas sobre lo que se escribe ahora sobre este tipo de heroínas? Incluso se ha llegado a decir que no es más que invertir papeles y que todo esto viene de lejos, desde Matrix y Trinity.

Muchas gracias por lo de «madre de las chicas guerreras», jeje. A mí me resulta mucho más divertido traducir (o leer, ya puestos) a este tipo de personajes. Si te digo la verdad, cuando me toca traducir libros en los que aparecen protagonistas femeninas más pasivas (o directamente tontas o machistas), lo paso mal. Pierdo parte del día insultando a la pantalla, lo que no debe de ser bueno ni para la salud ni para el karma. Es una de las razones por las que no me gusta traducir cierto tipo de novela rosa. Que, como me pasó una vez, tengas entre manos un libro en el que el protagonista masculino viole a la protagonista femenina y, a pesar de todo, ella se enamore de él... Pues no, gracias.

No estoy muy al día de lo que se escribe sobre este tipo de «nuevas» heroínas, pero me parece estupendo que aparezcan figuras femeninas a la misma altura de las masculinas. Que las niñas y las jóvenes tengan modelos más sanos en los que fijarse. Que su mayor aspiración en la vida no sea encontrar a la versión moderna de turno del príncipe azul. Que no sean siempre las rescatadas de los cuentos. Esas cosas.

Imagino que papeles femeninos interesantes ha habido siempre, pero, a estas alturas de la vida, no será algo tan habitual cuando la gente todavía se pregunta por el «efecto Katniss». Y Trinity era un buen papel, pero el héroe salvador con el que se enrollaba era Neo, un hombre.

Ah, y «team Helene», por supuesto. Elias es muy majo y tal, pero el personaje de Helene me parece más logrado.

No todos son traducciones de Pilar pero
salvo unos pocos, esta es la zona Pilar Ramírez de la librería



- Cuando se traduce un libro, acaba uno muchas veces por desmenuzarlo, por ver los ingredientes base de la receta. Se ven con lupa los aciertos y los fallos de la trama, de la redacción. Un traductor es el mayor crítico del libro, porque presta atención a estos detalles. ¿Es muy diferente traducir una novela que tan solo te interesa en comparación con una que realmente te gusta? ¿Has leído alguna vez una novela y has pensado ojalá me toque traducirla? (puedes dar ejemplos concretos si quieres)

Bueno, en cuanto al proceso de trabajo puro y duro, la dedicación, etcétera, no hay ninguna diferencia. Somos profesionales de la traducción y nuestro cometido consiste en entregar un producto (porque los libros, al fin y al cabo, se venden como un producto, qué le vamos a hacer) con la mayor calidad posible.

Sin embargo, en cuanto al disfrute del trabajo, obviamente es mucho más satisfactorio traducir una novela que realmente te gusta. Teniendo en cuenta todo el tiempo que vas a estar metida en su mundo, siempre es mejor que ese mundo sea un sitio en el que te apetezca estar. Y que esté escrito de un modo que te haga vibrar con las palabras y no pelearte con ellas.

Sí, claro que he leído novelas que me habría gustado traducir. Como cualquiera de Stephen King, por ejemplo. O The Death House, de Sarah Pinborough (que ha publicado hace poco Alianza con traducción de Francisco Muñoz de Bustillo). O Sharp Objects, de Gillian Flynn (publicada por Random con traducción de Ana Alcaina). Muchas, sí.

- Se habla mucho esta semana de la traducción de «mockingjay» por «sinsajo». La traducción de las palabras inventadas, los lenguajes creados por los autores por ser las partes más complejas y creativas de este tipo de proyectos. Más si la palabra en cuestión no es solo un término que aparece en la primera novela, pero que acaba por convertirse en clave en la trilogía y en el título del último libro y de dos películas. Lo que me plantea varias preguntas pero la primera es: ¿te dieron Los juegos del hambre cuando se habían publicado todas las novelas en inglés o te tocó descubrir estas cosas junto con los lectores (lo mismo se aplica a Divergente o cualquier trilogía)? Es decir, ¿cuando te ofrecen un proyecto te imaginas en algún momento en lo que puede acabar (tanto a nivel de éxito de ventas como en cuanto a la trama)? Muchas trilogías arrancan muy bien y pierden fuelle o el rumbo a medida que avanza la cosa. ¿Si las primeras novelas no cuajan (ni se forman colas, ni se hacen pelis, ni uno se hace con la camisa de Team Peeta) se sigue traduciendo la saga o se deja en el aire?

A ver, por partes. Cuando me encargaron el primer libro de Los Juegos del Hambre todavía no se sabía que iba a convertirse en un bombazo. En los Estados Unidos se estaba vendiendo bien, pero no se había convertido en lo que sería después. Además, que un libro venda mucho allí no significa que vaya a venderse mucho aquí. Por ejemplo, fuera de España se ha vendido muy bien Las luminosas, un libro maravilloso de Lauren Beukes, pero aquí no ha tenido apenas repercusión.

Total, que, como dices, fui descubriendo la trilogía junto con los lectores. Y es lo que suele pasar con todas las trilogías, sobre todo las que tienen más éxito, puesto que se traducen al español prácticamente en cuanto salen del ordenador del autor o la autora. Si se trata de segundas o terceras partes de un libro que ha tenido éxito, o si se trata de un libro que creen que va a tener éxito, las editoriales necesitan sacarlo de inmediato para aprovechar el hype. También les preocupa mucho que salgan traducciones de aficionados antes de que ellas publiquen la suya. En fin, que todo es correr.

Así que, claro, cuando traduces el primer libro de una serie no tienes ni idea de qué va a pasar con los posteriores ni de qué ocurrirá con la trama. Eso te supone más de un problema. Por ejemplo, con los títulos. En el caso de Los Juegos del Hambre, sin ir más lejos, le di muchas vueltas a la traducción del segundo, Catching Fire. Teniendo en cuenta que el título tenía relación con el fuego, que la prota era «la chica en llamas», que hablaban de chispas y demás..., me daba miedo poner, por ejemplo, un «chispa» en el título del segundo y que después resultara que esa «chispa» apareciera en el título del tercero. O que en el segundo prendiera la chispa y el tercero acabara en incendio. Al final, entre la editorial y yo misma llegamos a lo de En llamas y cruzamos los dedos. Hasta cierto punto, fue un alivio que el tercero se llamara Mockingjay :-)

En Italia, por ejemplo, la traducción
del título del tercer libro ha sido muy diferente


Tampoco se me da bien augurar si un libro tendrá éxito o no. Por ejemplo, creía que Divergente, al salir tan pronto después de Los Juegos, no lo tendría. Y mira tú.

En cuanto a la continuación de la saga si no se vende el primero, depende mucho de la editorial. Pero, sí, claro, es muy habitual que se deje la saga en el aire. A mí me ha pasado con alguna, como la de Taken (cuyo título en español, que no decidí yo, fue La trampa de los 18), de Erin Bowman, que me da la impresión de que no seguirá publicándose.


- Finalmente (y gracias por tu tiempo): ¿qué no te ha tocado traducir todavía pero que te encantaría (género, autor)?

Pues, como he dicho antes y digo siempre, cualquier cosa de Stephen King. O cualquier cosa que publique Lauren Beukes. En general, me gustaría traducir algo más de ciencia ficción para adultos, aunque traducir juvenil me encanta. Y terror, echo de menos traducir terror.

Gracias a ti por hacerme un hueco en tu blog

jueves, 7 de enero de 2016

Y no quedó ninguno

Parece el final de una conversación sobre los trozos de turrón de chocolate o sobre la película Los Inmortales durante las navidades pero en este caso es el final de una canción o poema "infantil" que da título y sirve de hilo conductor a una de las novelas más vendidas y conocidas de Agatha Christie. La novela en cuestión ha cumplido más de 75 años y sigue siendo una obra maestra de la literatura de misterio, copiada hasta la saciedad y estrenada como obra de teatro, película y serie en infinidad de ocasiones.

¿Os suena pero no tenéis claro qué libro es? No pasa nada, os doy otra pista (aunque el título de esta entrada es una muy clara). Es la obra ideal para las vacaciones de navidad: diez personas encerradas en una casa, sin opciones de escapar a pesar de que nadie las ata a la pata de la mesa. Diez personas que sospechan unas de otras y van cayendo como moscas. La BBC ha emitido una mini serie de 3 capítulos en estos días señalados, porque comparten mi opinión de que es la trama perfecta para ver la noche del 25 con los familiares que aún permanecen en la casa y el tráiler que circula por internet desde hace semanas me ha despertado preguntas variadas.

Que levante la mano el que se ha zampado el último trozo de roscón

El título de la serie en inglés es And then there were none. Es el último verso del poema en inglés y el título de la obra maestra de Christie pero prácticamente todo español nacido antes de 1985 recuerda la obra bajo otro nombre: Diez negritos. Ahí es donde empecé a cotillear. ¿Cómo era posible que en inglés en todo el trailer no mencionasen nada que pudiera traducirse en español como "diez negritos"? ¿Había sucedido un fallo de traducción en alguna parte?

Lo curioso es que el lenguaje políticamente correcto es la respuesta a cualquiera de las preguntas que nos podamos plantear. La obra en inglés originalmente se llamaba Ten Little Niggers (literamente, diez negritos) porque la trama gira en torno a un poema macabro que dicen que es infantil, que cuenta como uno a uno los diez negritos van muriendo de formas poco convencionales hasta que no queda ninguno. Al mismo tiempo, en la casa hay diez figuritas que representan a cada uno de los diez negritos y a los diez invitados, que desaparecen al ritmo que los anteriores.

Portada de 1939
Al revisar la edición traducida se ve que además la isla donde todo sucede es la isla Negra, que enlaza toda la historia. Bien, parece un tema resuelto pero la cosa va mucho más allá. El origen de esta supuesta canción para niños es más complejo, se cree que Frank J. Green adaptó la canción "Ten little Indians" en 1869. 

One little, two little, three little Indians
Four little, five little, six little Indians
Seven little, eight little, nine little Indians
Ten little Indian boys.


Esta no es la letra original, es la versión más "moderna" de la misma, pero en la original a los pobres niños les pasaban atrocidades y morían uno a uno. Esa fue la que se convirtió en la versión que emplearía Agatha Christie para generar ese ambiente claustrofóbico de la novela. Pero no solo se usó para eso, al parecer la canción o poema de los diez negritos apareció en espectáculos musicales en Estados Unidos e Inglaterra en los que los cantantes se pintaban con betún el rostro: los blackface minstrel shows. Todo esto hizo que ese fuera un título muy difícil de aceptar en Estados Unidos y la primera edición publicada allí en 1940 ya llevaba por nombre And Then There were none (Y entonces no quedó ninguno). El mismo nombre que se usó para la primera adaptación cinematográfica de 1945. Sin embargo, por algún motivo, en 1964 se publica otra edición bajo el título Ten Little Indians (Diez pequeños indios) que pasa un poco más desapercibida que las otras dos versiones pero que curiosamente es la que se usa para titular otra de las películas estrenadas en 1965 y en algunas de las ediciones traducidas en italiano: Dieci piccoli indiani.


No sé qué da más miedo en el cartel de la película: el diseño, el terror de que esa toalla no se sostenga o el título.



En la edición clásica con sus bordes amarillos (el verdadero giallo) de la novela añadieron: (...e poi non rimase nessuno)

No queda ni el apuntador

En Wikipedia podemos consultar las distintas traducciones por idioma y los tailandeses pasaron de complicaciones (Asesinato en una isla), hay una edición en Brasil que es brillante (El vengador invisible) y la traducción al malayo pide a gritos un aviso tipo SPOILER-ALERT (No sobrevive nadie al final). 



La propia canción "infantil" de los Ten Little Indians no tardó en ser considerada poco o nada afortunada y se cambió por Ten Little Soldiers (los diez soldaditos) y algunas versiones se animaron y los convirtieron en diez ositos de peluche directamente. En la mini-serie de la BBC los invitados llegan a la isla Soldado (Soldier Island), nada de isla negra, en Devon y su poema habla de diez soldaditos, con una figuritas verdes sin forma que no pueden ofender a nadie. Todo muy políticamente correcto. 

El DVD estará a la venta en breve, aunque espero que Netflix la incluya en el catálogo, mientras tanto aquí os dejo el tráiler:



Y ahora durante los días de calma antes de la tormenta que será la temporada alta de primavera, aprovecharé para leer más y ponerme al día con las series. 

Edición en español (2013)