jueves, 31 de diciembre de 2015

En la variedad está la magia

A menudo la gente se piensa que los intérpretes solo trabajamos en eventos oficiales, en ministerios, reuniones financieras y con diplomáticos. Eso es parte del trabajo y para algunos intérpretes es una de las principales porciones del pastel. Si uno trabaja para un organismo internacional (tanto en plantilla o como autónomo) se centrará más en discursos dentro de ese área. Sin embargo, si uno trabaja para el mercado privado se puede encontrar prácticamente con cualquier cosa. Siempre estoy dando la brasa con la curiosidad necesaria para sacar adelante esta profesión y la variedad de temas que podemos llegar a tratar es el motivo por el que lo hago.

Al echar la vista atrás, como suele pasar el último día del año, me encuentro con unos meses llenos de nuevos retos, clientes que han decidido repetir experiencia y temas de lo más curiosos. No puedo decir que haya sido aburrido, quizás un poco estresante por momentos, pero siempre aprendes algo.

- Premios:
Los pobres que me sufrieron en su día como profesora de interpretación saben lo mucho que me gustan las galas y los discursos de agradecimiento. No sabría explicarlo pero es el riesgo de interpretar un mensaje que no suele durar más de unos minutos pero en los que todo puede pasar. Aquí te lanzas al vacío sin red. El afortunado de turno puede agradecer el premio a sus padres y poco más o empezar a gritar maldiciones en klingon.

El 2015 me ha regalado una de las mejores experiencias que he tenido en esta profesión, la gala de los BAFTA en directo y a pesar de las sorpresas que amenizaron la noche, el subidón de adrenalina es de los que no se olvidan. Además, interpreté a la madre de los Weasley (eso suma puntos).

Hola, muggles

En una de las últimas entradas ya he hablado de la interpretación del anuncio de los premios Nobel pero lo que no sabéis es que a los pocos días me permitieron interpretar también el discurso de los ganadores del Nobel de la paz de este año y fue aún más impresionante. Interpretación en directo y a través de relé, porque no hablaban en inglés, como es lógico.
Si el relé os pone de los nervios a veces, imaginad la sensación cuando están en directo en la televisión nacional y la intérprete de la que dependes se queda en blanco unos segundos o se va el audio por un problema técnico. Un bloqueo rápido se hace eterno mientras esperas pero fue solo un pequeño instante que nuevamente me hizo pensar en este tipo de interpretación y en cómo debemos siempre esforzarnos por no dejar a nadie sin información, ya sea el público o el compañero en una cabina muy, muy lejana.

Con la sala a reventar y la gente con el móvil en la mano.

- Festivales de música:
Otra novedad de este año ha sido descubrir que se interpretan muchas más cosas de las que imaginaba. También hay una entrada sobre esto por lo que no me extenderé pero es uno de los proyectos más divertidos y curiosos en los que he participado. Es verdad que las entrevistas van a una velocidad nunca antes vista y que acabas con la cabeza como si te hubieras pasado el fin de semana de resacón en Las Vegas pero el momento en el que el técnico de sonido es incapaz de contenerse y se pone a cantar en playback Titanium de David Guetta ante tu mirada atónita no tiene precio. Eso por no mencionar el deseo de cambiar de cascos que se apodera de tu persona después de ver las maravillas que usan estos profesionales (algunos personalizados)

David en pleno fin de fiesta antes de las entrevistas.


- Arte: 
Para que luego digan que el sector de la cultura no tiene futuro. Todos los años trabajo durante la inauguración de varias exposiciones y es una de las cosas que más me gusta de mi trabajo. Ese primer paseo por las salas con el artista o el comisario y algunos afortunados de la prensa. Escuchar a los que saben te hace apreciar mucho más todo el trabajo que lleva montar una exposición y las ideas que esconden cada uno de los pequeños detalles que normalmente pasamos por alto. La última ha sido la fantástica exposición de la obra del arquitecto David Chipperfield en el Museo ICO, en pleno centro de Madrid, con maquetas de algunas de sus mejoras obras (se puede visitar hasta el 24 de enero de 2016). El libro que acompaña la exposición es una maravilla y un buen regalo de reyes para los amantes de la arquitectura. 




Este año he repetido con Photoespaña un año más y estaré encantada de seguir esta tradición todas las primaveras porque siempre aprendo algo y nunca me aburro. Este año hemos repasado la fotografía en Latinoamérica y he comentado en el blog mis exposiciones favoritas.

Korda y sus mujeres revolucionarias

- Medicina:
Mi compañera en estas cabinas, Esther Moreno, puede contar las mil y un historias que nos han pasado este año mientras recorríamos el centro del país de congreso en congreso. Hemos estudiado como si no hubiera un mañana y la recompensa es tener clientes que repiten año tras año y público que vienen a preguntarnos si hemos estudiado la carrera de medicina por lo bien que se han interpretado las ideas y los términos. Si el público no nota las horas de estudio pero se entera de todo y queda satisfecho, es que hemos cumplido el objetivo: hacer que parezca fácil algo que requiere esfuerzo.

- Gamificación:
Ya sé que más de uno estará pensando "ludificación" o cualquier otra opción más castellana pero lo cierto es que este es el tercer año consecutivo que Esther y servidora gamificamos con uno de los equipos más trabajadores que hay. Gente de medio mundo se reúne en Barcelona para hablar de cómo hacer la vida, la educación, la sanidad y el trabajo más interesante y eficaz. Lo bueno de repetir cliente es que ya conoces muy bien el famoso contexto y la terminología guarda pocos secretos, por lo que puedes dedicar todo tu tiempo de preparación a los pequeños detalles que hacen que el resultado final sea aún mejor. Ya estamos listas para el #GWC16

En el stand de uno de los ponentes que interpreté
en Gamification World Congress (GWC15)

Y además de todo esto, el 2015 ha seleccionado temas nuevos para las cabinas que he compartido y los cuadernos de notas que he destrozado: congresos de coctelería, presentaciones de líneas de maquillaje, lanzamientos de vodkas (y no es que lanzásemos la botella a ver hasta dónde llegaba), presentación de colecciones de moda, psicología, ortodoncia, etc.

La sala en la que interpreté a Kat von D en Madrid

Una de las cosas de las que más he aprendido tiene que ver con una experiencia nueva. En primavera me invitaron a dar una charla en una mesa de interpretación en Alicante y por primera vez me interpretaron. Técnicamente me han interpretado antes los compañeros cuando hacemos relé, pero en este caso yo era la ponente y me temo que cometí todos los errores típicos de los ponentes: hablar demasiado rápido, meter chistes locales y chascarrillos y torturar al intérprete hasta el agotamiento. Menos mal que eran gente muy maja y en el descanso me perdonaron con un vaso de horchata en la mano.

Lo que intento con esta entrada es dar las gracias al 2015 por darme tantos proyectos interesantes que me han obligado a ponerme las pilas y currar para sacarlo todo adelante. Ha sido genial, a pesar del cansancio en días puntuales. De todos modos, aunque no hayan salido todos los proyectos que quería ni haya sido capaz de cumplir todos los objetivos de mi lista para el año, tal y como dice Murakami cada vez que anuncian el Nobel de literatura:

Las cosas que me manda el compi de cabina
de la tele mientras interpretas los Nobel
Mucha suerte con el 2016, que nos traiga muchas cabinas, algunas en sitios con ventilación y visibilidad (y todo), que nos permita probar cosas nuevas, repetir clientes, aprender y mejorar. Gracias por leer este blog en 2015 y espero tener más historias que os puedan interesar el año que viene.

jueves, 3 de diciembre de 2015

De Óscar a Nobel, hagan sus apuestas

Este ha sido un año de sueños cumplidos y de nuevas experiencias. Ya se puede poner las pilas el 2016, que el listón ha quedado muy alto. 
A principios de año os conté lo que es interpretar el anuncio de los candidatos a los premios Óscar. Una locura por la velocidad, la cantidad de nombres y las listas de opciones que has elaborado previamente. Bueno, pues en otoño me tocó interpretar el anuncio de los ganadores de dos de los Premios Nobel y el proceso fue ligeramente similar.



¿Cómo es interpretar el anuncio de los Premios Nobel?
Antes de nada, los que me tocaron son los dos que se salen un poco de la norma, el Nobel de la Paz es el único de los cinco premios establecidos originalmente gracias al testamento y la fortuna de Alfred Nobel que no se anuncia en Estocolmo, dado que lo concede el Comité Nobel Noruego y se entrega en Oslo.
Es uno de los premios más comentados, muchas veces polémico y desde luego el más curioso de investigar.
El segundo ganador que anuncié fue el del Nobel de Economía o Ciencias Económicas que otorga el Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel. También es un premio que suele generar cierta controversia dado que no estaba indicado en el testamento y que lo concede un banco.

Ahora bien, sea como sea, estos anuncios se retransmiten en directo, los ve mucha gente (sobre todo el de la paz) y hay que prepararse para hacer el mejor trabajo posible. ¿Cómo te preparas esto? ¿Hay algún tipo de guión?



En primer lugar, como suele pasar con la televisión en directo, no existe guión pero por suerte en este tipo de anuncios hay una serie de fórmulas, una tradición que juega a nuestro favor. Lo normal es que se arranque el discurso en sueco y luego se pase al inglés, aunque el Nobel de la Paz suele empezar en inglés (y es mejor saberlo, en lugar de pensar que primero te toca esperar a que terminen con el anuncio en sueco, por eso de evitar sorpresas en el directo). Hay una serie de frases que se usan todos los años para anunciar al ganador y luego se da paso al turno de preguntas. Aquí la gran mayoría (y sobre todo las primeras) serán en sueco (o noruego) y luego pasarán al inglés. Es muy útil conocer esta rutina para saber qué viene después y estar preparado.

Tenemos la suerte de contar con internet y, concretamente, con YouTube para preparar esta parte. Los premios tienen un canal con todos los anuncios de cada año. Muy útil para aprenderse las fórmulas que se repiten sin falta y también para practicar un poco antes del anuncio que te toca.

Aquí os dejo los vídeos en inglés de este año para ver si encontráis las 5 diferencias:

Anuncio del Nobel de la Paz 2015:


Anuncio del Nobel de Economía 2015:





Una vez tienes las fórmulas y dominas el orden en el que se van a decir las cosas. En el de la paz se hace el anuncio, se explica el motivo por el que se ha elegido al ganador y luego se pasa a las preguntas; mientras que en el de economía desde hace unos años prefieren añadir una pequeña clase de economía básica además de la explicación específica de los motivos y si la tecnología lo permite les encanta llamar por teléfono al ganador o ganadores y que respondan preguntas en modo teleconferencia (para gran regocijo de su intérprete en la otra punta del mundo).

A punto de anunciar al ganador y con la chuleta al lado
La segunda parte de la preparación de este trabajo es la más curiosa y, casi siempre, inútil. Cuando preparé el anuncio de los candidatos a los Óscar me tocó investigar los distintos artículos que habían publicado las webs especializadas en cine. La lista de posibles candidatos era larga pero casi todas coincidían en unas 10 películas, unos 4-5 actores y actrices y todas esas coincidencias acabaron recibiendo una nominación a los premios de la academia. Se puede decir por tanto que valía la pena el estudio. Sin embargo, con los Nobel las cosas no son tan fáciles.

Aquí hay una clara diferencia entre los dos anuncios que me tocaron. En el caso del Nobel de la Paz tienes información para aburrir. Es uno de los premios de los que más se habla, despierta mucho interés y por eso las principales casas de apuestas permiten a los que quieran jugarse los cuartos apostando por un posible ganador u otro. Las listas de los periódicos y de las casas de apuestas tenían algunas coincidencias y lo más gracioso era ver como cambiaban las apuestas según se acercaba la hora. Si sospechas que puede ganar la canciller alemana, Mussie Zerai, Denis Mukwege o el papa Francisco, pues te estudias los posibles motivos por los que aspiran a semejante honor y practicas la pronunciación de los nombres más complejos (no deja de ser la tele). Por supuesto, el ganador en este caso no es ninguno de los muchos nombres que has apuntado en tu interminable lista y te quedas un poco como los que han apostado el dinero del café en este juego.

No es que sea todo tiempo mal invertido. Sí que estás más tranquila con tu lista. Mientras esperas que se abran las puertas en Oslo repasas los nombres que se han repetido en más webs y se te para un poco el corazón cada vez que pasa la señora con la jarra de agua porque te pilla desprevenida y estás convencida de que va a soltarla y a ponerse a anunciar ganadores sin avisar.

Abriendo puertas

En el caso del Nobel de Economía la cosa es distinta por el sencillo hecho de que nadie parece interesado en apostar en esta categoría y encontrar listas de potenciales ganadores es como intentar encontrar un taxi en Madrid de noche durante las semanas de diciembre en las que se celebran las cenas de empresas. Aún así si buscas con ganas encuentras alguna cosa: listas que da la impresión que se cortan y pegan un año tras otro, porque si compruebas los vaticinios de 2014 con los de 2012 ves los mismos nombres y [spoiler alert] este año tampoco han sido galardonados.

No he grabado la interpretación de este año, pero para los que puedan estar interesados, el compañero que suele encargarse de estos anuncios, Daniel Sánchez, sí que tiene un vídeo del 2014 en su canal de YouTube y os lo dejo para que os hagáis una idea: