domingo, 30 de noviembre de 2014

El síndrome de la cabina vacía

Lo sé, parezco un telediario en verano, me acabo de inventar un síndrome que no existe, pero es el nombre con el que he bautizado un sentimiento experimentado en varias ocasiones en los últimos meses.

¿Qué es? Pues todo esto tiene que ver con el concabinato o la ausencia del mismo. Según los estándares profesionales que explica la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia (AIIC), en la interpretación simultánea es necesario tener una cabina para cada par de idiomas y en cada cabina debe trabajar un equipo de intérpretes compuesto por dos profesionales y, en ocasiones, incluso tres, con el fin de garantizar una cobertura adecuada y la calidad necesaria.

El lugar de trabajo

Los estándares AIIC también recomiendan contar con al menos dos intérpretes en consecutiva y en susurrada debido al agotamiento físico y mental que provoca el prolongado esfuerzo de concentración que requieren estas modalidades de interpretación.

Ahora bien, el mercado nos plantea una realidad que no siempre se adapta a las recomendaciones y que además varía de un país a otro y entre diversas ciudades.

En Madrid es bastante habitual que solo se contrate un intérprete para una jornada completa de consecutiva o de susurrada. El año pasado en el taller de consecutiva que se impartió durante el congreso de Asetrad, Tony Rosado comentó que en Estados Unidos en consecutiva sí suelen trabajar en pareja.

Consecutiva con público en La Central
 (mis cuadernos de notas no son muy estándar)

Me encanta la consecutiva y las ventajas que ofrece, pero trabajar un par de jornadas sola hace que mire el sofá de casa con mucho más cariño. Acabas agotada y se echa mucho de menos el poder tener a un compañero que te brinde apoyo y tiempo de descanso de tanto en tanto.

En simultánea muchas agencias aplican la norma de las dos horas. Es decir, si la cabina no dura más de dos horas contratan solo a un intérprete. Esto no siempre es así, pero sí hay agencias que calculan que si la interpretación dura menos de esas dos horas no es necesario contar con dos. En el momento que supera las dos horas se entiende que es necesario contratar un par de intérpretes.

Hasta aquí no he contado nada realmente nuevo. Lo que me ha animado a escribir esta entrada es una tendencia que ya surgió hace unos años pero que se mantiene: hacer cabinas selectivas o solitarias.

Nuevamente os preguntaréis: ¿de qué está hablando? Se trata de proyectos de interpretación en los que te ofrecen trabajar en un congreso sin compañero, en turnos que no superan las 2 horas, a pesar de que el congreso es de día completo como mínimo.

¿Cómo es eso posible? ¿Solo interpretas 2 horas y el congreso sigue sin interpretación después?

Más o menos es eso. Algunos organizadores por motivos de presupuesto o por el motivo que sea, calculan que aunque el congreso dure 7 horas, solo hay 2 o 3 ponentes extranjeros que no hablan español. Los ponen a todos en el mismo panel o en una mesa redonda, se interpreta ese panel y al terminar la parte de preguntas y respuestas, abandonas la cabina.


Cabina para uno
No hay ningún problema en teoría, hay casos en los que contar con solo un intérprete tiene lógica: por ejemplo las entrevistas o intervenciones en la televisión o radio no duran demasiado (muchas veces no llegan ni a 45 minutos).



Pero el síndrome de la cabina vacía tiene que ver con esas otras ocasiones en las que vas a interpretar el panel con ponentes extranjeros y luego te marchas, dejando a su suerte el resto de la jornada a 2-3 personas en la sala que no hablan español. Una vez, mientras me disponía a irme durante la pausa del café, se acercó el experto de Sudáfrica invitado a dar una charla para preguntar qué iba a hacer él si se iba la intérprete y se quedaba la cabina sola en espera de que el técnico pudiera desmontarla al final del día.

Entiendo que los presupuestos de un evento tienen limitaciones que los intérpretes no conocemos, sé que esta opción no es perfecta, aunque también comprendo que permite que se siga ofreciendo interpretación en muchos congresos que de lo contrario no podrían contratar el servicio o buscarían tarifas mucho más bajas. Aún así, cada vez que me toca una cabina selectiva (a este ponente se le interpreta y a este no), pienso en el ponente extranjero que se va a quedar solo ante el peligro en cuanto me marche.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Una tableta en cabina

Ya he publicado entradas en el pasado sobre algunas de las aplicaciones que uso en cabina e incluso sobre la posibilidad de hacer la toma de notas con la tableta pero sigo en fase de aprendizaje. Hay intérpretes que constantemente nos descubren nuevas opciones, vale la pena seguir en Twitter a gente tan interesante como el Intérprete de la Tableta (@TabTerp) y el pasado fin de semana durante la conferencia de la ATA en Chicago se habló mucho sobre herramientas para intérpretes.

Si sentís curiosidad aún se puede consultar lo dicho en Chicago buceando en el hashtag #ATA55. Una de las charlas que despertó mi curiosidad fue la de @allinportuguese, que habló de herramientas y juguetes para intérpretes y que gustó mucho por lo leído en las redes sociales.

El 18 de diciembre imparto un webinario para Asetrad junto con la fantástica Maya Busqué sobre la relación entre tabletas e intérpretes hoy en día y queremos añadir más información y no limitarnos únicamente a lo que ya utilizamos en cabina, en consecutiva y fuera de la cabina. Algunas de las aplicaciones que he comentado en el blog aparecerán pero me encantaría saber la respuesta a las siguientes preguntas para orientar mejor el webinario y seguir descubriendo opciones.

- ¿Trabajáis con tableta en cabina?
   · Si la respuesta es que sí:
     ¿Podéis contarnos si estáis contentos y si es algo que recomendaríais?
   · Si la respuesta es que no: ¿Motivos?

- Toma de notas con tableta: ¿Sí o no?

- ¿Cuál es la aplicación que más os gusta o mejor resultado os ha dado?


Yo daré respuesta a estas preguntas en el webinario y posteriormente aquí. Ahora mismo en el mercado hay gente que ha entrado ya en cabina con la tableta como herramienta de trabajo, compañeros que dieron el paso al netbook y no les ha compensado aún seguir avanzando y los que prefieren usar los diccionarios electrónicos que parecen calculadoras.

Para intérpretar realmente solo necesitas saber hacerlo, practicar, preparar el tema lo mejor posible y mantener la calma en cualquier circunstancia pero hay muchos "juguetes" que ayudan y es un poco lo que vamos a comentar con los asistentes al webinario.

Netbook, tableta, diccionario electrónico y post-its
en pacífica coexistencia

Nota: sé que en el programa han puesto mal mi apellido, pero encontraremos una app para arreglar eso.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Intérpretes por el mundo: Quito

La entrevista de hoy nos acerca a un país maravilloso: Ecuador.



Rocío Amorozo Coba, intérprete y traductora nos cuenta un poco su día a día en Quito y los pasos que la han llevado a ser intérprete de conferencias.





- ¿Cómo decidiste ser intérprete? ¿Cuál ha sido tu formación y el camino que has tenido que seguir para llegar a la cabina?



Me encanta esta pregunta, Aida, empecé a trabajar como intérprete en el 2006, año en el que me uní al grupo de traductores voluntarios, Babels, en el Foro Social Mundial en Caracas. Me llamó mucho la atención esta oportunidad de viajar como voluntaria para ayudar a otros a entenderse rompiendo las fronteras de las lenguas. Fue esta experiencia la que detonó todo este enamoramiento con la interpretación. A pesar de que ya trabajaba como traductora desde hacía algún tiempo, no me había animado a entrar en cabina.



Antes de esto, para contarte algo sobre mis antecedentes, realicé mis estudios universitarios en la Universidad Católica de Quito en la Facultad de Comunicación, Lingüística y Literatura, seguí una Licenciatura en Lenguas Aplicadas a los Intercambios Internacionales, hoy en día la carrera dio un giro y cambió su nombre a Licenciatura Multilingüe en Negocios e Intercambios Internacionales. Una de las ramas de la Licenciatura es la traducción y la interpretación de conferencias, a pesar de que la carrera abarca también otros ámbitos relacionados a las relaciones internacionales.



Al terminar la Licenciatura viajé a Bélgica y obtuve una Maestría en Estudios de Desarrollo en la Universidad Católica de Lovaina. En Bruselas viví 4 años y trabajé en una ONG que agrupa a varias organizaciones sociales de Europa cuya principal labor es la de hacer cabildeo frente a la Comisión Europea en busca de mejores políticas públicas a nivel social.



Cuando regresé a Ecuador, me enrolé en la misma universidad de la que me gradué, durante seis años tuve la suerte de impartir clases a estudiantes de la que había sido mi carrera, fui profesora de Políticas de Desarrollo Social y de Literatura Francesa.



He tenido la oportunidad de participar en varios talleres de interpretación en Buenos Aires, Bogotá y Quito. Hoy en día trabajo como freelance.



- Los idiomas son parte fundamental de nuestro trabajo, ¿cuáles son tus idiomas de trabajo?



Trabajo en inglés, francés y español. He tenido suerte con el aprendizaje de los idiomas, el inglés lo aprendí durante asignaciones de trabajo de mi papá a los Estados Unidos donde asistí a la escuela primaria. El francés lo aprendí en la Alianza Francesa de Quito, después durante un año de intercambio al sur de Francia al terminar mis estudios del colegio, y después lo pude perfeccionar durante los años que viví en Bélgica por estudios y trabajo.



- ¿Trabajas con todos estos idiomas? ¿Qué combinación te piden más?




Lastimosamente trabajo un 80% en inglés y solamente un 20% en francés. El inglés, como sabemos, es un idioma más universal, y muchas veces he visto que en reuniones dónde, por ejemplo hay participantes de Haití, (para quienes sería ideal tener una cabina francesa), los delegados se adaptan y usan el poco o mucho conocimiento de inglés que tengan.



Disfruto mucho el trabajo en inglés, pero cuando me convocan a una cabina en francés me entusiasmo mucho, le tengo un cariño muy especial a la lengua y a la cultura francesa, a veces siento que por falta de uso voy perdiendo un poquito de práctica.





- Ya que estamos en el tema, háblanos de tu trabajo, ¿qué tipo de temas interpretas? ¿Estás especializada en algún área? ¿Hay algo que se pida más?




Bueno, la verdad es que disfruto mucho de los temas sociales, son parte de mi formación y también me interesa mucho todo lo relativo al desarrollo social. Por mis estudios me encanta interpretar temas de cooperación internacional, comercio justo, educación, derechos humanos y salud pública. Pero también disfruto mucho de otros temas de los que puedo aprender como tecnología, hidrocarburos, manejo de aguas residuales, arquitectura o cine. Ya sabemos que como interpretes tenemos que mantener una mente amplia y conocer mucho de todo.

Con mi colega Pamela Vintimilla en un evento
sobre la Universidad del Futuro



- ¿Consecutiva o simultánea o las dos? ¿Qué es lo que más te piden?




Simultánea, definitivamente. En mi experiencia la consecutiva responde por lo general a una falta de presupuesto. La última consecutiva que hice fue frente a un auditorio de estudiantes universitarios escuchando a John Waters, el periodista irlandés. Un hombre fascinante, con una historia de vida muy interesante. Me gustó porque contaba sus anécdotas y experiencias y pude ponerle mi toque. Sin embargo, la consecutiva implica todo un conjunto de capacidades, concentración, toma de notas y memoria, en lo personal, a pesar de que es un reto interesante, siempre voy a preferir la simultánea.



- Cada vez veo más opciones de talleres de interpretación (de AIIC sobre todo) que se ofertan en distintos países de Latinoamérica, ¿crees que la oferta de formación actual es suficiente? ¿Qué crees que se podría hacer para mejorar esta formación?




Si no me equivoco, en mayo tuvimos en Quito el primer taller de interpretación AIIC de la historia, no creo que hayamos tenido una oportunidad como esta antes. Tuvo gran acogida entre los intérpretes e incluso dejó a varios colegas en lista de espera. Considero que es una gran oportunidad de proyectarnos y de aprender cómo funciona el mundo de la interpretación a nivel global. Por mi parte, me encantaría tener más talleres con formadores de intérpretes que tengan una experiencia a nivel de organismos internacionales en distintos ámbitos y continentes. Tomando en cuenta que en Ecuador no existe, por ahora una carrera de interpretación simultánea en ningún centro universitario, estas oportunidades de formación son muy bien recibidas. Espero que a ti, Aida, o a algunos de tus lectores expertos en formar intérpretes les resulte interesante esta opción de venir a nuestro país.
Recibiendo nuestros diplomas después del 
curso AIIC con Hans Werner Muhle, Mayo 2014



-¿Podrías contarnos un poco cómo es el intérprete en Quito? ¿Hay mucho trabajo? ¿Es un tipo de trabajo bien considerado y reconocido? ¿Eres una luchadora de tarifas como nos pasa al otro lado del charco?



Bueno, en Ecuador y particularmente en las ciudades de Quito y Guayaquil, hay bastante trabajo. El gobierno de nuestro país está emprendiendo muchos cambios a nivel económico, productivo y educativo, lo cual ha generado una gran demanda para nuestra profesión. Interpretamos a una gran cantidad de expertos que vienen a realizar consultorías, asesorar en grandes proyectos, a dictar charlas, llevar a cabo investigaciones, en fin. En estos proceso jugamos un rol muy importante cuando de comunicación efectiva se trata. El público en general empieza a conocer cada vez mejor nuestra profesión y a reconocerla.



En cuánto a los estándares y tarifas, en Ecuador tenemos a la ATIEC, la Asociación de Traductores e Intérpretes del Ecuador, de la cual he sido miembro desde el 2009, somos una asociación de profesionales de nuestra rama que ha agrupado a los traductores e intérpretes de nuestro país. Nuestro directorio ha aunado esfuerzos para mantener estándares de calidad, compromiso con la profesión, capacitación constante, y reglas claras del juego. A pesar de que dentro de la Asociación no regulamos el tema de tarifas, sí trabajamos para mantener estándares de calidad, saber que nuestras tarifas reflejan la seriedad de nuestro trabajo, nuestra formación y así evitar así el dumping profesional.





- Ahora, cuéntanos un poco sobre ti, una intérprete no solo se centra en el trabajo.



En mi vida personal, soy una feliz esposa y madre de cuatro lindos hijos de 13, 9, 5 y 2 años. Quienes llenan mi vida por completo. Es toda una aventura vivir con ellos, me encanta dedicarme a ayudarles a llevar a cabo sus actividades, cuidarlos y consentirlos.



El trabajar freelance me ofrece la maravillosa posibilidad de equilibrar mi vida personal y profesional. Disfruto mucho de mi trabajo tengo la maravillosa posibilidad de tener un par de días libres a la semana para organizar un paseo en bicicleta, hacer las compras del super con tranquilidad y sin apuro, ofrecerme como voluntaria para dar una charla en el colegio de los niños o tomar un café con mis amigas. También disfruto el poder dedicarme una temporada sólo a la traducción escrita para pasar más horas sin salir de mi casa. Así mismo me encantan las semanas intensas y muy ocupadas con horarios exigentes que me obligan a pasar horas frente al computador preparando glosarios y leyendo el material que usarán los presentadores. En este momento de mi vida, y aunque después de esas intensas jornadas llegue a mi casa y el trabajo continúe con los chicos, no me puedo quejar, esta es una combinación perfecta.





- ¿Consideras que las redes sociales pueden ser un aliado en nuestra profesión o no tienen un peso muy relevante?





Definitivamente sí. Pueden ser un aliado si las manejamos correctamente. Para nombrar un ejemplo Twitter o Facebook nos pueden informar sobre distintos eventos en los que podemos participar, o también un medio para promocionar nuestro trabajo o recibir recomendaciones. LinkedIn es otra gran herramienta para crear redes de profesionales y dar a conocer nuestra profesión y puede a su vez servirnos como una bolsa de trabajo.





- ¿Qué tema te ha gustado más interpretar o el proyecto del que te sientes más orgullosa?




Disfruto mucho de poder trabajar proyectos en los cuales nos podemos involucrar con la gente, me gusta mucho el trabajo de campo, el salir de la cabina y acompañar a visitar los lugares o personas de los que hemos estado hablando en los salones de conferencias. Me he sentido realizada de ver que una buena comunicación ha dado frutos para concretar un negocio o mejorar algún servicio. Hay muchos eventos en mi lista de preferidos, pero si podría mencionar dos serían: el trabajo que hice con Jean Houston, una pensadora y filósofa estadounidense que visitó nuestro país y se entrevistó con grupos de mujeres, indígenas y jóvenes. Y el acompañar a la cooperación japonesa a explorar posibilidades de cooperar en sectores de nuestra economía.