sábado, 31 de agosto de 2013

Intérpretes por el mundo: Trento

Iniciamos una nueva serie de entrevistas en el blog a intérpretes que trabajan ciudades fuera de España para saber un poco más sobre el mercado, la profesión y los compañeros.

Aprovechando el curso realizado en Edimburgo he pedido a algunos de los intérpretes que participen en el blog y ya tenemos la primera entrevista:

Trento - Italia

Intérprete: Francesco Bazzanella
Blog en italiano

  • ¿Traductor o intérprete? ¿Crees que es posible trabajar únicamente como intérprete si eres autónomo?
Es una pregunta complicada... 
Personalmente, siempre me he considerado intérprete, dado que en la universidad me centré en la formación para ser intérprete, aunque durante los primeros meses en la carrera pensaba que los intérpretes no eran más que «máquinas vacías de traducción sin corazón» y los traductores eran «auténticas maravillas capaces de traducir y redactar». Aún así, ahora mismo en Italia es casi imposible ganarse la vida solo con la interpretación en conferencias y otros eventos. La demanda del mercado ha caído y no hay tantos organizadores de eventos dispuestos a pagar el coste que supone alquilar el equipo adecuado y contratar buenos intérpretes. Por suerte para nosotros, los que vivimos en la región de Trentino-Alto Adige, la situación aquí es algo mejor si la comparamos con el resto de Italia, los intérpretes aún tenemos la oportunidad de trabajar en 4-5 grandes congresos al año, pero me han comentado que el mercado no es tan fuerte como lo era hace 10 años. Por eso, para muchos, compaginar la interpretación con la traducción, la enseñanza de idiomas o el trabajo de asesoría lingüística en comunicación, se ha convertido en una necesidad en lugar de en una opción. Por mi parte, creo que la interpretación y la traducción son dos oficios diferentes que requieren distintas habilidades pero, por desgracia, los clientes no lo ven así la mayor parte del tiempo y si intentas explicarlo pueden pensar que eres un poco pedante o que intentas justificar de algún modo tus tarifas. Es una pena, porque en la universidad te enseñan todo lo que diferencia el trabajo de un traductor y el de un intérprete y las destrezas que debes tener para poder llevar a cabo estas profesiones y luego, cuando entras en el mundo real te das cuenta de que a nadie le importa y que lo único que el cliente espera de un traductor o de un intérprete es que sepa un idioma extranjero.
Así que a la pregunta de si soy un traductor o un intérprete debo responder que he asumido que por ahora soy las dos cosas, en ocasiones soy más cosas, pero si pudiera elegir, sería un intérprete. 



Las cabinas no cambian mucho, veo post-its de colores

  • ¿Por qué elegiste la carrera de traducción e interpretación (TeI)? 

En realidad no lo sé. Hasta los 16 no sabía lo que quería hacer. Luego, en el año 2004, pasé un año viviendo en Noruega como estudiante de intercambio gracias a AFS/Intercultura y esa experiencia cambió mi vida por completo. Conocí gente fantástica, entré a formar parte de una nueva familia y comprendí que el mundo es un sitio mucho mayor del que imaginaba, lleno de gente muy interesante. Además, descubrí que me gustaba saber las lenguas que hablan otras personas, no solo para poder hablar con ellas pero también para escuchar lo que dicen y comprender su visión del mundo. Cuando regresé a casa tenía que decidir la universidad a la que quería ir y elegí una privada en Trento que ofrece el grado en traducción e interpretación de conferencia. Quería aprender idiomas nuevos y ver lo que podía hacer con ellos para ayudar a la gente, para facilitar el conocimiento de otras culturas y para poder revivir la experiencia que supuso escuchar las vivencias y los sentimientos de un desconocido. Poco a poco, me di cuenta de lo mucho que te aporta cada una de las lenguas, el conocimiento personal y la capacidad para tener una mente abierta y también vi que viajar y visitar nuevas sitios te permite valorar aún más tu propia identidad y cultura. Para resumir y darle un toque romántico, digamos que me enamoré, pero no de la traducción y de la interpretación, fue más bien del concepto, de esa idea que permite que la gente se conozca y que pueda comprender la auténtica identidad de otro, manteniendo así la mente abierta y aprendiendo más cosas sobre el mundo. 

  • Resides en Trento, en el norte de Italia. ¿Qué puedes contarnos sobre las oportunidades de formación en tu región y país?

Contamos con varias opciones. Las universidades más famosas para traducción e interpretación en Italia son, sin duda alguna, la universidad de Trieste (donde obtuve el título de posgrado) y la universidad de Forlì, pero están surgiendo varios institutos académicos que ofrecen cursos interesante aquí y en las grandes ciudades, Roma y Milán. Luego está Venecia y su universidad, que ofrece unos programas fantásticos para los que están interesados en trabajar con idiomas como el chino, japonés o árabe. Turín es conocida por los máster en traducción literaria y audiovisual. En Trento es posible formarse en una pequeña universidad privada, llamada ISIT, en la que obtuve el grado y que me ofreció una sólida base para seguir creciendo. No obstante, muchas de las universidades aún centran sus programa en combinaciones tradicionales de lenguas europeas y hay pocas opciones para los que quieren trabajar con lenguas más exóticas o menos habituales. Quizás sea hora de ser ambiciosos y empezar a invertir en algo más que cursos de inglés, español, alemán y francés. Es verdad que hoy en día con internet y las herramientas que facilitan la comunicación instantánea resulta más sencillo aprender un idioma por tu cuenta pero tampoco estaría mal contar con un programa universitario bien hecho, ¿verdad? 




  • ¿Has realizado cursos en otros países? ¿Cuáles han sido las mejores experiencias por el momento? ¿Cuáles son los elementos que debe tener un buen curso de interpretación? 

Este verano he asistido a dos cursos de interpretación fuera de Italia porque quería mejorar mi retour a inglés, dado que es una destreza fundamental en el mercado privado. Fui al WISE (workshop for interpreting skills exchange, http://wiseseminars.blogspot.it/) que se celebró en Valencia y al curso intensivo de interpretación de una semana de duración en Edimburgo de la Heriot-Watt University. Las dos experiencias han sido excelentes pero tengo que reconocer que WISE fue mejor. Fue una semana dura pero muy gratificante en la que pude practicar interpretación, tanto simultánea como consecutiva, mientras recibía los comentarios y consejos de otros compañeros de la profesión. Además, fue la oportunidad perfecta para conocer y escuchar de primera mano experiencias de intérpretes de toda Europa. Fue como volver a la universidad, solo que en un entorno mucho más internacional y con profesionales preparados que conocen su trabajo y de los que se puede aprender mucho... ¿Cómo creo que debería estar estructurado un curso? Bueno, si se trata de un curso de una semana, creo que el truco es permitir que la gente pase tantas horas como sea posible dentro de la cabina y que aprovechen al máximo el conocimiento que ofrecen otros intérpretes y los profesores, que reciban tantos comentarios como sea posible. Para poder conseguir esto, quizás sea interesante diseñar sesiones para la combinaciones específicas de idiomas. Si se trata de un curso cuyo objetivo es mejorar las destrezas en la lengua B, pues en ese caso debería permitir a los participantes hablar constantemente en esa lengua B (bajo la estricta supervisión de profesores o profesionales nativos que se dediquen a escucharles), para eso se pueden organizar debates, mesas redondas, sesiones en las que se interprete de esa lengua a esa lengua (el famoso shadowing). Finalmente, opino que se deben promover las actividades para socializar profesionalmente (el networking) con actividades como una noche en el teatro, torneos de fútbol o voleibol o simplemente proponer salir a tomar algo todos juntos.  

WISE valencia 2013

  • Ahora que hablamos sobre formación: ¿Qué opinas sobre seguir haciendo cursos una vez que estás ya en activo? 
Personalmente, creo que son muy importantes. Los cursos son una herramienta crucial si queremos mantener las destrezas actualizadas y nos aportan información interesante que nos permite ver modos diferentes de hacer las cosas para mejorar, dado que siempre es posible perfeccionar la técnica. Te dejan ver cosas que no habías notado antes o que quizás sabías que existían pero olvidaste con el paso del tiempo. Aprendes vocabulario, nuevas ideas y expresiones, te enseñan estrategias y técnicas que pueden resultar útiles a la hora de aprender un nuevo idioma y además de todo eso, los cursos te permiten conocer a compañeros de batalla y a nuevos amigos. La experiencia bien vale la inversión económica. 

  • Volvamos a Trento. ¿Solo trabajas en Trento o también en otras ciudades? ¿Cómo es el mercado italiano para los autónomos? ¿Cuáles son los puntos fuertes y las debilidades de este mercado? 

Trento no es una gran ciudad desde el punto de vista de la interpretación de conferencias, pero también surgen proyectos interesantes en las ciudades pequeñas. Recientemente tuve la oportunidad de interpretar en unas conferencias relacionadas con una serie de proyectos europeos, debido a que Trentino es una región autónoma y participa en varios proyectos continentales. Además, gracias al hecho de que otra de mis lenguas de trabajo es el noruego, he tenido la posibilidad de usar esta combinación en mi valle, Val di Fiemme, que se encuentra a una hora en coche de Trento y que es un importante destino turístico para los deportes de invierno, para los que desean practicar esquí de fondo y el esquí alpino. Obviamente, también salgo de mi región de vez en cuando para trabajar en ciudades como Verona, Padua, Venecia y Milán, pero para hacer eso necesito contar con una red de contactos adecuada y aún estoy trabajando para reforzarla. 
Tal y como he dicho antes, el mercado no es demasiado bueno. La gente ahora mismo no quiere gastar mucho y tengo la sensación de que los que ofertan sus servicios con tarifas muy bajas están ganando la batalla frente a los profesionales de mayor calidad. Da la impresión de que la calidad ha pasado a un segundo plano y creo que esto no es ni justo ni bueno. Muchos clientes no tienen clara la diferencia entre traductores, intérpretes o una persona que habla idiomas, para muchos, todo es lo mismo y para ellos el hecho de que tengas un grado en traducción e interpretación no te hace ser más profesional que una persona que solo ha pasado un año en Estados Unidos. El problema es que en Italia son pocos los que saben el trabajo y la preparación que requieren estas profesiones y las horas de esfuerzo que hay detrás de una traducción o una interpretación. Quizás en el pasado no se hizo lo suficiente por informar a la gente de lo que son estas profesiones y hoy estamos cosechando los frutos de esa falta de interés por comunicar lo que somos. 


  • En Edimburgo hiciste prácticas con el maletín inforport y comentaste que no es habitual ver este sistema en la ciudad donde trabajas. ¿Crees que la situación económica de una ciudad afecta al tipo de interpretaciones que piden los clientes? ¿Tienes más demanda de consecutiva o de simultánea?

Estoy seguro de que la situación económica tiene un impacto sobre el tipo de interpretación que solicita el cliente y por eso, creo que para sobrevivir, la interpretación de conferencias tiene que encontrar el modo de aprovechar las nuevas tecnologías para poder reducir los costes relacionados con el equipo que se necesita para llevar a cabo la interpretación o, de lo contrario, en el futuro nos veremos obligados a reducir de forma preocupante las tarifas de los intérpretes (como ya ha pasado en la traducción). La tecnología se desarrolla a toda velocidad, mientras que la interpretación simultánea y consecutiva parecen haberse quedado atascadas a mediados del siglo XX. Da la impresión de que nos da miedo la tecnología cuando en realidad puede ser muy útil en nuestro trabajo. Obviamente tendremos que adaptarnos y eso supondrá un esfuerzo para poder ofrecer la misma calidad pero creo que, a largo plazo, ese esfuerzo valdrá la pena. Tal y como te dije, nunca había utilizado un inforport antes de la experiencia en Edimburgo y tengo que reconocer que me planteó un reto al principio pero luego me gustó y creo que la calidad de la interpretación no fue muy diferente de la que habría podido ofrecer desde una cabina. Fue una experiencia que me abrió los ojos y deberíamos pensar más en que es posible adaptarse y combinar este tipo de sistemas/tecnologías con lo que ya conocemos para nuestro beneficio, incluso usar un dispositivo que hoy en día todos llevamos en el bolsillo: el teléfono móvil. Este podría ser un campo de investigación interesante para las facultades de interpretación: ver el modo en el que podemos dar respuesta a las necesidades de los intérpretes con los últimos desarrollos tecnológicos para conseguir que los profesionales sean cada vez más independientes y permitir una reducción en el coste marginal de la interpretación. 


Prácticas de infoport en Edimburgo

  • Has trabajado como intérprete en una rueda de prensa de fútbol, ¿podríamos hablarnos un poco sobre esta experiencia? 

Sí, tuve la posibilidad de trabajar como intérprete durante la presentación de algunos de los jugadores del ACF Fiorentina. Fue una experiencia interesante. No fue tan caótica como esperaba, todo salió a la perfección y los periodistas fueron muy amables con los jugadores, evitando preguntas problemáticas. Hice una interpretación susurrada a los jugadores cada vez que les hacían una pregunta y luego una consecutiva durante las respuestas a la prensa, pero recuerdo que un jugador prefería la consecutiva también para las preguntas. Al principio me resultó extraño pero luego me di cuenta de que quería escuchar directamente al periodista para ir entendiendo una parte en italiano y luego escuchar la interpretación para confirmar que lo había comprendido bien. Esto me demostró de nuevo que es fundamental ser flexible en este trabajo y no empeñarse en usar solo una modalidad de interpretación en situaciones en las que el cliente prefiere otras opciones. La segunda lección que aprendí de ese trabajo fue que uno «nunca debe dar nada por sentado». Durante la presentación, uno de los periodistas preguntó a un jugador por el objetivo del club esa temporada. El jugador respondió de forma breve y categórica: «ser los campeones» (champion = campeón) y todo el mundo en la sala se echó a reír. En ese instante yo pensé que el mensaje había quedado claro, alcé la vista y pregunté: «¿Necesitan que interprete la respuesta?». De nuevo, todos se rieron. Algunas horas después de terminar la rueda de prensa, me puse a ver en internet lo que se había escrito sobre la presentación. Me di cuenta de que varios periodistas no habían comprendido la respuesta en cuestión (o simplemente la habían traducido mal) y leí que el jugador había dicho que el objetivo de la  Fiorentina debería ser «entrar en la Champions League». Me sentí fatal porque ese había sido un error que podía haber evitado, pensé que todo el mundo lo había comprendido y luego me dije: «Lección aprendida, nunca vuelvas a dar nada por sentado».


Interpretación susurrada en el fútbol

- ¿Autónomo o en plantilla? 

En plantilla por la seguridad laboral, si bien ya no hay nada seguro en el mundo actual. Autónomo por la libertad y la posibilidad de elegir los proyectos y el calendario laboral. Aún así, no creo que sea muy importante elegir, todo me parece bien, siempre que tenga la posibilidad de entrar en cabina e interpretar. Me gusta esta profesión y aunque, a veces, ponga en peligro mi salud mental y me obligue a soltar improperios, haría lo que fuera por seguir en la cabina mucho más tiempo. Sé que puede sonar cursi o manido pero cuando estoy entre esas cuatro paredes, con el micrófono delante, me siento en casa, me siento útil y protegido. Esta es una profesión en la que aprendes cosas nuevas cada minuto y siempre he creído que el deseo de aprender es lo que impulsa la ambición y nos anima a mejorar como personas. Para mi, interpretar es como disfrutar de una bebida deliciosa, fuerte y bien preparada que sacia su sed.  



En la cabina





martes, 27 de agosto de 2013

Crónicas escocesas: el maletín infoport y el Fringe

Previamente en Juego de cabinas:

- La universidad Heriot Watt, sus impresionantes instalaciones y un menú del día de escasa aceptaciónCrónicas escocesas. GoB primera parte

- Las clases, las cabinas, el despedazamiento de discursos y una foto vintage: Crónicas escocesas. GoB segunda parte

 Hoy en el capítulo final de Juego de cabinas, los intérpretes salen de la universidad para realizar un ejercicio práctico en el mundo real utilizando un maletín infoport. Cuando leí el programa del curso la primera vez por algún motivo asumí que esa visita sería al parlamento escoces diseñado por Enric Miralles que tanta polémica generó en su día, pero esa fue la visita durante la primera semana. Una pena porque me habría encantado cotillear las cabinas. Pero en el curso decidieron reservar un reto más complejo para los alumnos del grupo de interpretación: usar el infoport o bidulé al mismo tiempo que se llevaba a cabo una cata de whisky de malta de más de 12 años.


Visita cultural, con auriculares y galletas de chocolate

Básicamente lo que hicimos fue seleccionar a un valiente de cada idioma, menos la chica de turco y la de árabe que no tenían más remedio que interpretar puesto que eran las únicas con esa combinación. Mientras los demás hacíamos de público, un compañero se sentaba junto al encargado de explicarnos la historia del whisky e interpretaba a su idioma nativo. Parece fácil y desde el punto de vista técnico no representa mayor problema pero el vocabulario ya era "cebada" de otro costal. El verdadero reto de esta actividad era preparar un glosario medianamente digno porque el discurso era todo menos "general".


Paco Lema y María Baile revisando el glosario

Auriculares listos (y agua para la cata)
Glosario, cuaderno y vasos con el whisky justo para la cata

La cata empezó con la interpretación al italiano, a cargo de Francesco Bazzanella, seguido luego por el intérprete español Paco Lema. 


En una sala pequeña hay que modular mucho la voz



Paco Lema en acción


No es mi bebida favorita pero es interesante aprender más sobre cualquier tema y encima me animó a preparar un glosario que, de lo contrario, no habría hecho y que puede resultar útil en un futuro.

The Fringe Festival 

Durante el mes de agosto Edimburgo acoge una serie de festivales culturales impresionantes, uno de ellos es el de teatro: the Fringe. Pero también está la feria del libro, el festival de cine, etc. Vayas donde vayas hay alguna actividad y muchas son gratis o a precios muy razonables. Hay tantas obras que el catálogo que regalan por toda la ciudad parece las páginas amarillas.






Me gusta el teatro y es casi un delito estar en Edimburgo y no ir a alguna sala, así que aproveché las horas libres por las tardes para rematar la experiencia escocesa con un poco de cultura y diversión. A continuación voy a destacar lo que más me gustó:


Imposible aburrirse


The Bunker Trilogy (#EntertheTrenches)
Tres obras dispares fusionadas en una trilogía alejada de los escenarios tradicionales. Morgana, Agamemnon y Macbeth son llevadas a las trincheras de la Primera Guerra Mundial. Un grupo reducido de cuatro actores da vida a personajes tan míticos como el rey Arturo, Lancelot, Gawain y Morgana en la primera de las obras. La experiencia es inigualable: entras en una sala pequeña que es la propia trinchera, todo dentro de un marco compuesto por trozos de madera y redes bajo una luz mortecina que te obliga a meterte en la obra desde el primer segundo. Morgana arranca en la noche de navidad, un joven Gawain y un carismático Arturo cantan villancicos para animar a un amargado Lancelot que sueña con Gwen, la novia de su mejor amigo, y se deja llevar por la desesperación tras la pérdida del resto de sus amigos, los otros caballeros de la mesa redonda.  


Estará amargado pero Lancelot es guapetón, guapetón
Macbeth es algo más confusa, nos lleva de nuevo a la trinchera en la que los mismos actores encarnan la ambición y las profecías mal entendidas diseñadas por Shakespeare. Lady Macbeth es mucho peligrosa en este entorno y su marido se pilla unos cabreos que retumban en la sala de escasos metros cuadrados. Genera cierta angustia al entrar porque la trinchera se llena de humo y de seres con máscaras de gas. La recomiendo solo a los que ya han leído o visto la obra, de lo contrario pueden acabar completamente perdidos en la trinchera.



Macbeth, Macbeth, Macbeth

Si os llama la atención, tenéis la oportunidad de ver dos de las obras de la trilogía, Morgana y Agamemnon, en Londres hasta el 21 de septiembre en Southwark Playhouse.

También había una exposición de retratos de Man Ray en la National Gallery of Scotland. 
En el City Art Centre se puede visitar la exposición Dressed to Kill, que mezcla obras de artistas escoceses con moda  y en las plantas superiores se puede ver una selección de fotografía de moda en Coming into Fashion





Una de las mejores cosas de esta experiencia ha sido poder compartir una semana con otros compañeros intérpretes que trabajan en distintas ciudades. Me imagino que le pasará a todo el mundo cuando se reune con varias personas del mismo gremio, aunque no veo yo a los médicos en plan: ya que somos tres cirujanos, podíamos hacer una apendictomía a ese chaval en el bar mientras nos traen la cena.

Nosotros no íbamos interpretando gente por la calle (al menos no todo el rato) pero sí acabamos hablando en "desperanto", una mezcla de inglés, español, italiano, escoces y palabras inventadas con acento francés. Dígamos que el Desperanto es el lenguaje de Juego de Cabinas, mucho más rico que el inglés nivel medio o el Alto Valyrio.

En resumen, invertir en formación incluso cuando ya llevas años en activo es siempre una buena idea. Puedes aprender técnicas nuevas o conocer a otros compañeros que comparten tu experiencia profesional. Como ha dicho un amigo: en ocasiones conviene agotar las pilas para recargarlas después y empezar de nuevo. 
Eso sí, no debemos olvidar que como intérpretes, nos gusta ser serios pero también pasar un buen rato.


Si todo es trabajo...


podemos acabar así

Fotos cedidas muy amablemente por María Baile y @francescobazza que además ha escrito una entrada en italiano en su blog sobre el curso en Edimburgo: Edimburgo e le aspettative mantenute in parte.

jueves, 22 de agosto de 2013

Crónicas escocesas: Las clases

Previamente en Juego de cabinas:
La universidad Heriot Watt, sus impresionantes instalaciones y un menú del día de escasa aceptación.
Si se ha perdido el primer capítulo de esta apasionante serie llena de discursos, notas e intérpretes dispuestos a todo por pillar la cabina con mejores vistas, puede encontrarlo en Crónicas escocesas. GoB primera parte.

¿Juego de cabinas? Algunos lectores se estarán preguntando si el exceso de pollo con picante ha causado daños más duraderos de lo habitual en mi capacidad mental pero tras la publicación de la primera parte de las crónicas, un compañero intérprete comentó que esperaba ansioso el segundo capítulo del culebrón escoces y lo rebautizó como Game of Booths (GoB). Es agosto, hace bastante calor, así que no viene mal tomarse las cosas con algo de humor.

Consecutive is coming

En esta segunda entrega de GoB hablaré de lo que parece generar más interés: las clases

El curso toca distintas cuestiones que básicamente se resumen en: escucha activa, ejercicios de consecutiva inglés-inglés y de tu idioma nativo al inglés, ejercicios de memoria, presentaciones orales, hablar en público, reformular frases y discursos breves, simultánea inglés-inglés y de tu idioma al inglés, relé, destrezas y subdestrezas del intérprete e investigación.

Parece mucho contenido para apenas cinco días y aunque el curso es intensivo, las clases empiezan a las nueve de la mañana y terminan sobre las cinco, no llegas a dedicar demasiado tiempo a algunos de estos puntos. En mi opinión se hace algo más de simultánea que consecutiva y sobre todo, los primeros días tienen demasiada teoría y menos práctica.

Dicho esto, paso a detallar las actividades para aquellos que estén pensando en hacer el curso el año que viene, porque creo que puede resultar útil. Aunque, os recomiendo que antes de matricularos preguntéis por el programa para ese verano porque he hablado con intérpretes que han hecho el curso en el pasado y cada uno ha tenido una plantilla diferente de profesores y, por tanto, un planteamiento muy diverso.

Clara Guelbenzu disfrutó del curso hace unos años


La cara de felicidad de Paola Casati es la misma,
pero las cabinas sí han cambiado 

Básicamente el primer día arrancamos con una introducción y una sesión sobre destrezas propias del intérprete, ejercicios de escucha activa y de memoria. La última parte me pareció interesante, han pasado varios años desde que terminé mis estudios universitarios y hay algunos ejercicios que he dejado de hacer en casa por falta de tiempo y porque he perdido la costumbre pero no viene mal recordar que la memoria se entrena y que todo ejercicio es útil.

Mi grupo al trabajar solo con 3 lenguas tuvo un programa ligeramente diferente del otro. El segundo día trabajamos con la toma de notas, esta clase me hizo replantearme algunas cosas y dejó claro que el mundo de la consecutiva se divide entre los que adoran los símbolos y los que piensan que son casi tan terribles como las cartas certificadas de Hacienda.

Lo malo de llevar unos años trabajando en consecutiva es que vas acumulando una serie de malos hábitos que deberías corregir pero, nuevamente por motivos de tiempo o por falta de opinión crítica bien fundamentada, no terminas de mejorar nunca. Cada profesor enseña las cosas de un modo propio y me sorprendió el enfoque del feedback más directo de esta sesión. En el descanso hablé con varios de los compañeros de clase y cada uno había tenido una experiencia diferente en la universidad. Varios hablaban de profesores que conseguían que sus alumnos salieran llorando de clase. En mi caso, no me enfrenté en su día a ese tipo de situación y las críticas muy directas me sorprendieron pero reconocí su valor formativo.
Los primeros ejercicios de ese segundo día fueron inglés-inglés pero el último día que hicimos consecutiva ya pudimos practicar con vídeos que teníamos que buscar nosotros en nuestra lengua materna para hacer español o italiano al inglés.

Mejora de la toma de notas


La sesión dedicada a reformular frases me pareció en papel poco útil pero lo cierto es que se centró en las palabras que sirven de enlace. Muchas veces nos centramos tanto en la terminología específica, en la velocidad o en los acentos que nos olvidamos de las pequeñas piezas clave del discurso que permiten al intérprete ofrecer un trabajo mucho más limpio y de mayor calidad. Estructurar bien las ideas nos diferenciará de los intérpretes-telegrama. 

El miércoles fue, en mi humilde opinión, el mejor día porque pudimos pasar muchas horas metidos en cabina. Arrancamos con un intérprete profesional en la sala que nos orientó y aconsejó palabras de moda en las salas de conferencia que nos permiten pulir aún más la interpretación. Seguimos con simultánea al inglés usando audios en nuestras respectivas lenguas extraídos del Speech Repository (maravilla de las maravillas).

Simultánea en la cabina italiana y la española
(solo puede quedar una)
Para completar un día muy productivo, tuvimos la primera de las mini conferencias que organizaron con acierto las dos profesoras que han dirigido el curso este año: Mathilde Postel y Kerstin Pfeiffer. Dado que disponíamos de una sala que permitía un ejercicio a tan gran escala, simulamos una conferencia de dos horas de duración con cuatro ponentes y sus respectivos turnos de preguntas y respuestas. La clase se dividió en dos grupos, cada grupo se ocupaba de la interpretación en las cabinas durante una hora de la conferencia mientras el otro hacía las veces de asistente ansioso por hacer preguntas al final del discurso.

Las profesoras nos pasaron un día antes el "programa" de la conferencia y algunos de los compañeros se presentaron voluntarios para ser ponentes. He de decir que todos los ponentes lo hicieron muy bien, con acentos diversos y cada uno en su lengua materna. El tener ponentes de cuatro lenguas diversas nos planteaba la necesidad y oportunidad de hacer relé unos de otros. Esta experiencia fue una de las cosas que más me ha gustado del curso. He trabajado en relé antes pero nunca había podido hacer algo tan curioso como tener a un ponente hablando en ruso y tener que tomar el relé de la cabina de ruso-italiano y pasarlo al castellano para que un compañero de otra cabina española lo pasase al inglés. 

Teníamos que poner un papel con los idiomas fuera


En plena conferencia


Vista desde la cabina

Las sesiones para hablar mejor en público nos demostraron que los intérpretes en activo sabemos identificar a la perfección las cosas que un buen orador no debe hacer: hablar muy rápido, leer el texto, no mirar al público, leer el powerpoint, no vocalizar, el lenguaje corporal, etc. Así que la idea de ocupar el lugar del ponente no nos sorprendió mucho, tanto así que pedimos poder interpretar en simultánea a nuestros compañeros mientras daban sus charlas para hacer que la actividad fuese aún más interesante. El público más exigente en cualquier sala está dentro de la cabina, igual que los traductores con un texto, nosotros somos los que despedazamos el discurso y analizamos cada pieza (esta es la parte sangrienta del capítulo de GoB de hoy, quedáis avisados).

Se ven claras las similitudes con la boda roja

Aún queda un poco más, una última parte pero no es cuestión de publicar la cura contra el insomnio, así que en breve tendrán el capítulo final en sus pantallas.

Spoilers de GoB 3: cultura, teatro, actividades fuera del campus y un bidulé sospechoso.

Algunas de las fotografías utilizadas en esta entrada han sido cedidas por Francesco Bazzanella (@francescobazza) y Clara Guelbenzu (@blogbootheando). 

miércoles, 21 de agosto de 2013

Crónicas escocesas: Heriot Watt University

Al inicio del 2013 decidí que este año quería invertir más tiempo en formación. Me apunté a un curso online sobre traducción de arquitectura y básicamente he hecho la mayor parte de los cursos de Coursera que me resultaban interesantes. Sin embargo, aunque la formación online nos ofrece ventajas como el precio y una cierta flexibilidad para compaginar clases con trabajo, se pierde un componente que considero fundamental: los compañeros de clase. Sí, sé que casi todos los cursos ofrecen foros y entornos que nos permiten interactuar con el resto de alumnos matriculados, pero el contacto cara a cara siempre gana al entorno virtual.

Agosto es el mes perfecto para hacer un curso de actualización, renovación y desconexión para poner el cerebro otra vez a punto. La oferta este año ha sido variada e interesante, lo que es muy positivo pero complica la toma de decisiones. Después de darle algunas vueltas, elegí el curso intensivo de una semana de duración que imparte la Heriot Watt University en Edimburgo.
El curso completo en realidad se desarrolla en dos semanas: la primera se centra en la lengua inglesa y su cultura, la segunda es la "Intensive Interpreting Practice" y esta fue la que me llamaba la atención.

Voy a dividir esta entrada en partes para no aburrir al personal y para que sea más fácil encontrar la información que os pueda ser útil.

Antes de nada, quiero dar las gracias a Estudio Sampere por su apoyo para que pueda seguir mejorando y completando mi formación.

La universidad

La recepción y la zona de "restauración"

La Heriot-Watt University es una universidad realmente impresionante, votada en 2012-2013 como la mejor universidad de Escocia, está entre las cuatro mejores del Reino Unido. El campus universitario está a unos 40 minutos en bus del centro de Edimburgo y es un lugar precioso, muy nuevo, rodeado de verde (hay conejos que saltan entre los edificios) y que funciona como un reloj.

El curso se desarrolla en el edificio Henry Prais, excepto una de las sesiones que es una visita en la que podemos interpretar en la ciudad. Las instalaciones de los tres laboratorios de interpretación son sencillamente de ensueño. Al parecer se remodelaron el año pasado, así que prácticamente eran cabinas nuevas pero, por lo que me comentó un alumno que ya había hecho el curso hace tres años, las instalaciones previas también eran excelentes.

Ya sabéis lo mucho que me gustan las cabinas así que he hecho algunas fotos para que os podáis hacer una idea.

Mi aula (14 cabinas + 16 puestos en la mesa de conferencias)


El laboratorio para estudiar por nuestra cuenta


El curso se ofrece como un taller para mejorar las destrezas ya adquiridas, para perfeccionar la interpretación al inglés o bien para añadir el inglés como lengua de trabajo. Las dos primeras fueron las razones por las que decidí probar suerte en Escocia. Me resultó curioso el hecho de que no se trata de un curso de interpretación castellano-inglés o francés-inglés, cualquier intérprete o estudiante de interpretación puede apuntarse, sea cual sea su combinación siempre que el inglés sea una de las lenguas que domina.

Cuando llegué me pregunté que iban a hacer con esa Babel de idiomas que se intuía a los dos minutos de iniciarse la presentación del curso. Básicamente, nos dividieron en dos grupos: italianos+españoles y el resto.
Ya os podéis imaginar las ganas que tenían los demás de unirse al grupo mediterráneo. 


El aula del otro grupo

Lo cierto es que a mi me vino de lujo, puesto que el italiano es una de mis lenguas de trabajo y hasta ahora apenas he tenido oportunidad de hacer prácticas del italiano al español o al inglés con feedback. Tal y como hablaba con Paco Lema, intérprete afincado en Madrid y compañero de clase, este curso me ha permitido perder algunos de los miedos que tenía únicamente por no haber podido ponerme a prueba en un entorno seguro como el de una clase. No es fácil encontrar cursos de interpretación con italiano en Madrid fuera de la carrera.


La cabina italiana en clase
Después de hablar con algunas de las compañeras del otro grupo, creo que nosotros tuvimos más oportunidades de interactuar al compartir idiomas similares. Otras alumnas no tenían a nadie más que trabajase con su combinación y eso suponía una perdida de "trabajo en equipo".

Trataré las clases en detalle en la próxima parte, antes de nada voy a terminar con la información práctica sobre la universidad por si queréis darle una oportunidad al curso el año que viene.

- Alojamiento

Durante el mes de agosto encontrar alojamiento en Edimburgo es algo más que misión imposible. Se celebran una serie de festivales culturales en la ciudad que atraen a miles de personas de todo el mundo. Si queréis hacer el curso, os recomiendo que no dejéis el alojamiento para el final. Yo opté por la opción de reservar una habitación individual en el campus de la universidad y no me arrepiento. Está a 40 minutos en bus de la ciudad pero con el curso recibes un maravilloso abono transporte para ir en bus y en búho (autobús nocturno) si hace falta. Parece una tontería pero no lo es, porque los autobuses Lothian solo aceptan el pago exacto y eso hace que las monedas de 50 se conviertan en un bien preciado hasta el punto de pagar los chicles con billetes para conseguirlas.

Mi tesoro
El campus ofrece un alojamiento a un precio razonable en medio de la vorágine del festival, con habitaciones individuales pequeñas pero prácticas, con baño propio (que asusta a primera vista pero que funciona muy bien) y con la posibilidad de rememorar esos años de universidad que la memoria empieza a desdibujar.

Hay varios edificios, algunos están más cerca de la recepción y de la parada del bus y otros están poco más o menos en medio del campo, pero todo está bien señalizado, hay mapas por todas partes (ya podían aprender algunos centros comerciales) y luces por la noche para evitar casos de alumnos en diversos estados de embriaguez vagabundeando por el parque a las dos de la mañana.

Lord Home Hall. Excepto 4 habitaciones, todos eran estudiantes chinos.
Dato curioso: si os apetece visitar Edimburgo como turistas también podéis reservar habitación en las residencias, no es necesario ser estudiante. De hecho, muchos de los artistas del festival dormían en el campus. Una compañía de bailarinas de Estados Unidos se alojaba en la residencia de al lado. Limpian las habitaciones a diario, está todo en perfectas condiciones, te dan toallas, jaboncitos y no pasas frío. Aviso eso sí a la gente que quiere dormir hasta tarde porque la alarma de incendios salta a la mínima y suele hacerlo a eso a de las siete de la mañana los sábados y domingos.

El 25 pasa cada 10 minutos y te deja en pleno centro
En el campus hay un mini-supermercado, un banco con varios cajeros automáticos, un gimnasio de lo más completo, una biblioteca multimedia y tres sitios para comer. La única pega que puedo poner es que las opciones de menú son realmente muy escasas. Teniendo en cuenta que solo tienes hora y media para comer y que Edimburgo está a 40 minutos, te toca comer en el campus todos los días y si no te gusta el picante o la sopa fría de lentejas sin lentejas pasas hambre.

Hasta la vaca del campus pasa del menú del día

Lo bueno es que en Edimburgo se cena pronto y hay pubs que sirven hamburguesas y el tradicional haggis. No, no voy a explicar en qué consiste el haggis, es mejor probarlo sin saberlo.

Intérprete valiente: haggis y película de miedo

Enlaces que os pueden resultar interesantes:
- El curso en la Herio Watt University: Interpreting Summer School
- Alojamiento en el campus: Accommodation